El juego con apuesta es un fenómeno social muy extendido en nuestra cultura. Siempre ha sido así, pero ahora además, las apuestas han empezado a formar parte de los hábitos de los y las más jóvenes. Con la llegada de nuevos sistemas de apuestas (apuestas online, etc.) los y las adolescentes cada vez utilizan más estos servicios.
Al igual que la población adulta, la juventud apuesta para divertirse y para ganar dinero, pero como pasa con otras conductas, por ejemplo el consumo de alcohol y otras drogas, lo que difiere es la forma de hacerlo, los juegos a los que apuestan o la motivación que hay detrás de ello: los y las jóvenes consideran los juegos de azar como una forma de socializar con sus amigos y amigas. Además, las actividades de riesgo y emocionantes generalmente atraen más a los y las adolescentes.

Hay algunos síntomas de advertencia que pueden indicar que el tema de los juegos de azar se les ha escapado de las manos y que puede haber un problema:

  • Estado de animo deprimido o sentimiento de ansiedad.
  • Robo de dinero en casa.
  • Aspecto preocupado: pueden descuidar sus tareas tanto de casa como de la escuela.

Sin embargo, estos comportamientos no tienen porque indicar un problema con los juegos de azar, pueden deberse a una infinidad de motivos: problemas de relación con el grupo de iguales, preocupación por estudios y futuro laboral, preocupaciones por las relaciones afectivo-sexuales, consumo de alcohol y otras drogas, etc.

Los padres y madres pueden marcar una diferencia positiva en los comportamientos de riesgo de sus hijos e hijas, entre ellas las apuestas o los consumos abusivos de alcohol y otras drogas:

  • Hable con ellos y ellas y escúcheles: crear un ambiente abierto al diálogo le ayudará a conocer lo que está sucediendo en sus vidas.
  • Comience temprano: la intervención será más efectiva si se inicia durante los años de la preadolescencia.
  • Aprenda y enséñeles sobre las apuestas.
  • Busque oportunidades para discutir los riesgos de las apuestas.
  • Establezca reglas específicas, coherentes y razonables.
  • Conozca las actividades y las amistades de sus hijos e hijas.
  • Involúcrese.
  • Ayúdeles a desarrollar habilidades sociales y de confrontación.
  • Su comportamiento puede influir en sus hijos e hijas: no transmita mensajes confusos.

Los juegos de azar y las apuestas pueden llegar a ser un problema, y es un problema social que afecta cada vez más a un porcentaje mayor de jovenes y adolescentes. Por esta razón la Universidad de Deusto presentó la semana pasada, el trabajo “Factores facilitadores de conductas adictivas de juego patológico en jóvenes y adolescentes” y que resultó ganador del I Certamen Internacional ONCE de Investigación sobre Juego responsable.
Este estudio muestra algunos de los aspectos preventivos útiles en las intervenciones sobre la problemática del juego cada vez más extendida entre jovenes, porque como señalan los y las responsables de este estudio: “el uso responsable del juego con apuesta en la población joven y adolescente es fundamental para no generar dificultades durante la edad adulta”.