Ya hemos comentado en más de una ocasión, el valor y la importancia que tiene la educación temprana en temas de salud, habilidades sociales, valores y hábitos saludables como factor preventivo y de protección ante conductas de riesgo.
Nos referimos a la importancia de hablar con hijos e hijas y educarles en temas como las drogas, la sexualidad, el género, las nuevas tecnologías, etc.

Para ilustrar lo que estamos diciendo, hablaremos de un estudio sobre salud sexual realizado con estudiantes universitarios cuyos resultados nos han sorprendido mucho.
El estudio en cuestión ha sido realizado por la Universidad de Salamanca y en él han participado 548 estudiantes de 1º y 2º de diversas carreras.

preservativos_adolescentesLos resultados del estudio muestran un gran desconocimiento en materia de salud sexual por parte de jóvenes universitarios. La ignorancia en materia de enfermedades de transmisión sexual y las conductas de riesgo son comunes. Además, la investigación también detecta una gran dependencia emocional de las chicas con respecto a sus parejas masculinas, una situación que no se daba en generaciones anteriores.
Un 61,2% de las chicas declara que el 25% de las veces lo hace para que no las deje su novio. Esta actitud de sumisión resulta especialmente sorprendente en un ambiente universitario cuya meta es alcanzar un medio de vida que permita una independencia económica y, por tanto, libertad.

También es notable en ambos sexos la presión social que existe para mantener relaciones sexuales, lo que se refleja en respuestas como “lo hago porque es lo normal” o “porque lo hace todo el mundo”.

Por otra parte, apenas tienen conciencia sobre las infecciones de transmisión sexual: la razón que alegan para usar métodos anticonceptivos es casi exclusivamente evitar el embarazo.

En general, los datos revelan una significativa ausencia de conocimientos entre los y las jóvenes. Más del 65% de los y las entrevistadas aseguran no haber recibido información sexual y anticonceptiva suficiente ni en su casa ni en la escuela.

La juventud conserva falsas creencias, como que en la primera relación sexual no se corren riesgos o que el buen aspecto físico de la otra persona es garantía de que no tiene enfermedades.

Desterrar los mitos y la mala información sexual es una tarea difícil a medida que las personas crecen, y los resultados de este estudio no hacen más que corroborar que la educación temprana es la única vía para mejorar la situación.